martes 27 de mayo de 2008

Casi todos los conflictos

Tienen sus raíces en el ego

La paz comienza cuando cada cual puede ser tal cual es
Bert Hellinger


Relato
Luis y Alberto comenzaron juntos un proyecto.
Trabajaban juntos y cada uno ocupaba su lugar sin inmiscuirse en el del otro.
Mientras Luis se ocupaba de la parte estructural, Alberto se ocupaba de la parte creativa. Se complementaban en la tarea y ambos tenían un lugar de poder, en el sentido de “poder hacer”, no en el sentido de dominar a nadie.
Así creció el proyecto, de tal manera que resultaba provechoso no solo para ambos sino para muchos otros también.
Al cabo de dos años comenzaron los conflictos entre Luis y Alberto.
Luis comenzó a marcar a Alberto “lo que estaba bien y lo que estaba mal”, limitando su creatividad y libertad de expresión. Había cambiado de actitud con Alberto, ya no acordaba las decisiones con él como al inicio, e incluso Alberto comenzó a percibir una cierta exclusión. El ambiente estaba hostil.
Al tiempo, Alberto puede ver que ya no estaban mirando los dos hacia el mismo lugar, como al inicio del proyecto. Y como tampoco era posible el diálogo entre ellos, él decide ceder su lugar, tomar distancia y continuar su camino en otros proyectos más acorde con su manera de operar en la realidad.
Él dice:
-cuando me sentí juzgado y excluido dejó de interesarme continuar trabajando en esas condiciones… disfruto cuando puedo expresarme libremente y vincularme con otros tal como soy… sin necesidad de protegerme… me gusta trabajar desde la confianza y no desde la desconfianza… y sé que puedo encontrar otros espacios donde expresarme libremente… soltar y no apegarme a esto me significó más bendición…ceder me ha dado aún más fuerza... he crecido mucho todo este tiempo… he aprendido muchas cosas nuevas que no imaginé… me siento en paz… y ¡libre de ser quien soy!

Psicoeducación
El ego excluye y juzga
Para asegurar su existencia, el ego se opone a otros y los excluye.
Por ello, cuando agudizamos nuestra mirada, podemos observar que casi todos los conflictos hunden sus raíces en un movimiento del ego.
Para el ego, todo resulta poco, y por ello quiere más y más, caprichosamente.
Y cuando cree que queda poco para él, excluye a otros.
Y, ¿qué gana?, ¿es posible realmente excluir a alguien?, ¿no será que ese alguien continuará existiendo aún si no está físicamente?
Para el ego es siempre poco, más que todo es poco amor.

Divide y compara
Por ello, solo habrá unidad en una comunidad o grupo cuando cada cual puede ser tal como es.
Cuando en un grupo no se es libre para ser tal cual uno es, habrá comparaciones y divisiones.
Y, ¿qué pasa cuando somos y dejamos ser a los otros tal y como son?
Somos libres.
Y los demás son libres de nosotros.

Sólo hay unidad
Con esto, ¿podemos decir entonces que habrá unidad?
Hay algo más. El respeto por lo que cada uno hace.
Respetar significa no menospreciar ni comparar con otros.
En general uno menosprecia algo cuando nos sobrepasa a nuestra comprensión.
Y defendemos cuando sentimos que es despreciado lo nuestro.
Cuando es posible discernir lo propio de cada uno, y cada uno pueda mantenerse en ello, habrá paz. Y lo propio de cada uno dará sus frutos.

Cuando cada uno ocupa su propio lugar
Cuando cada uno está en lo suyo, y respeta lo propio del otro, sin comparaciones, se alcanza la plenitud y se aporta al bien de todos, del todo.
Porque la distancia nos hace libres.
Y cuando no hay suficiente distancia aparecen los conflictos.
Por ello, ante un conflicto es necesario tomar distancia para que cada parte se encuentre a si misma nuevamente. Se encuentren allí donde sus fuerzas pueden ser provechosas para si mismo y para otros.

Y respeta el lugar al otro
El conflicto aparece cuando alguien quiere obtener algo que le pertenece a otro.
Entonces, al tomar distancia, cada uno puede reconocer lo suyo propio.
Y en la medida que esto sea posible, y puedan dejar de sentirse agobiados o amenazados, cada uno, con tranquilidad, puede estar con lo suyo y dejar libre al otro.
Esto solo se logra tomando una distancia tanto exterior como interior.

El amor deja libre al otro
Y para continuar creciendo y evolucionando, habrá que vencer estas distancias. ¿Cómo? A través del amor.
Cuando nos juntamos desde el amor, nos sentimos con seguridad frente al otro.
Y es tal esta seguridad que podemos mostrar lo propio y mostrarlo tal como es.

Para ser tal y como es
Cuando las personas podemos ser tal como somos y dar desde allí, las distancias son vencidas pero sin sacrificarla.
Porque el amor deja al otro lo suyo pero de tal manera que puede acercarse y compartirlo.
Así, cada cual comparte con el otro lo suyo propio, brindado algo de lo suyo, de modo que ambos crecen y maduran gracias al otro, y alcanzan una plenitud diferente, una plenitud común a ambos.

Síntesis
La raíz de los conflictos es la diferenciación del bien y del mal.
Cuando juzgamos a otros y no los dejamos ser, perdemos el paraíso.

Para reflexionar
“La paz comienza donde el ego termina”.
Bert Hellinger

La espiritualidad nos ilumina el camino
"Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día, y me siga."
Lc 9, 23

lunes 26 de mayo de 2008

Los niños abortados

Y su impacto en la mamá, la pareja y la familia

"Es más fácil sacar al niño del útero de su madre que sacarlo de su pensamiento"
Dr. Helmut Willke

Relato
Julia tiene 70 años. Una profunda angustia le oprime su pecho. Pide ayuda, y la mirada de amor de su consultora, le posibilita encontrarse con una verdad que estaba guardada en lo profundo de su interior: ha abortado un bebé cuando tenía 20 años.
Llora desconsoladamente, y sale a luz un sentimiento muy grande de culpabilidad.
Se autorreprocha y dice:
-mi alma no tiene paz... han pasado 50 años y todavía lo recuerdo… recuerdo el lugar, la enfermera, el médico… me pregunto ¿cómo sería mi hijo ahora?... nunca más pude tener un hijo… a veces quiero morir yo también… cada aniversario es un suplicio para mí… cuando me casé nunca fui feliz sexualmente, es como si hubiera rechazado mi sexualidad…además nunca se lo perdoné a mi marido… sentía rechazo… nuestro matrimonio se destruyó por esto… yo nunca lo pude superar… a pesar de estar separada nunca dejé de pensar en él, no pude tener una nueva pareja…

Psicoeducación
El aborto
Aunque la literatura sobre el aborto es abundante, muy pocos hablan sobre el impacto que esto tiene en la psiquis de la mamá.
Si bien esta mamá y papá no pudieron hacer otra cosa en ese momento, este rechazo a la vida del niño, les trae un destino particular.
Se ha observado que estas mujeres que practicaron un aborto, luego rechazan su sexualidad, y rechazan también a la pareja con quien practicaron el aborto.
Además, es muy frecuente la angustia, depresión y sentimiento de culpabilidad al haber rechazado la vida de su hijo.

Impacta negativamente
Las parejas continúan vinculadas después de un aborto y a la vez, lo más probable es que a partir del aborto la relación se destruya.
La mujer necesitará hacer su duelo en profundidad y asumir la responsabilidad y las consecuencias que acarrean haber acabado con la vida que llevaba dentro.
Cuando esto no se hace y la pareja se separa, esta huella creará dificultades en la constitución de una nueva pareja.

En toda la familia
Como vemos, el aborto, más allá de ser un rechazo al niño, impacta negativamente en la mamá de una manera muy fuerte, en la pareja, en esa familia; y desde allí, en la sociedad toda.
Una de las maneras que puede lograrse la sanación de este profundo dolor, es reconociendo a este bebé, es decir, que la mamá pueda darle un lugar en su corazón.
Esta mamá y este papá no pudieron hacer otra cosa en ese momento, pero pasado el tiempo, sí es posible tomar contacto con el alma de ese bebé abortado, y acogerlo y recibirlo en la familia.
Tanto la mujer como el hombre, necesitan darle un lugar en el corazón al bebé abortado. Desde un lugar muy profundo, los tres necesitan volver a unirse en el amor, para liberarse.

Para sanar esa profunda herida
Gracias al método de Bert Hellinger sobre los órdenes del amor, hoy sabemos que aunque uno quisiera hacer desaparecer a una persona, ella sigue estando.
Porque así fue pensada y creada por Dios, y por más que se acabe con su vida, su alma continúa esperando ser recogido, aceptado, tomado, recibido en la familia.
Bert Hellinger, a través de sus observaciones, nos enseña que para que el amor fluya sanamente en una familia, nadie tiene que ser excluido; porque todos tienen derecho a pertenecer. Y el aborto es una forma de exclusión.

Estos niños necesitan ser reconocidos
Los niños abortados necesitan ser escuchados, reconocidos, y su madre también lo necesita recibir en su corazón para calmar el dolor de su alma.
Necesitan unirse en el amor, y vibrar juntos, los vivos y los muertos en la totalidad de la Vida.

Síntesis
Aunque el aborto no suponga una transgresión de la ley civil, siempre contraría la ley natural, y es muy frecuente que las mujeres que lo practicaron, padezcan problemas emocionales y trastornos depresivos.
Y también podemos decir que el aborto no solo tiene consecuencias negativas para la propia mujer, sino también para su familia y para la sociedad en general.

Para reflexionar
La angustia de la madre viene a decirle algo. Esta angustia está al servicio de la Vida porque viene a recordarle que hay alguien en su vida que espera ser reconocido, e integrado en el amor.

La espiritualidad nos ilumina el camino
1° ley del amor: todo lo que existe tiene el mismo derecho a estar.
Bert Hellinger


Imagen de un feto tomando la mano del doctor desde el útero
En la foto vemos el resultado de una operación experimental, que se realizó en el útero de la madre para corregir en el feto un defecto que tendría al nacer que lo dejaría inválido.
El fotógrafo Max Aguilera estaba allí para captar un momento único en la historia, él dijo:
-“Durante un procedimiento de corrección de espina bífida en un feto de 21 semanas dentro del útero, Samuel (bebé) empujó su pequeña mano fuera del pequeño cuadrado que los cirujanos habían abierto en el útero de la madre. Cuando el médico levantó la mano del feto, Samuel reaccionó y apretó el dedo del doctor. El doctor movió el pequeño puño, pero Samuel se mantuvo firme. En ese momento fue que tomé la foto”.

viernes 23 de mayo de 2008

Existe una Fuerza Creadora

Que a todos nos contiene y abarca


La vida se fundamenta en el decir si a lo que fue, gracias y por favor.
Bert Hellinger


Relato
María tiene 42 años. Ha transitado una grave enfermedad y hoy, ya sana, se siente agradecida de la vida, agradecida a Dios que le ha dado una nueva oportunidad de vivir.
Esta vivencia le hizo cuestionar sus pensamientos, sus conductas, y le posibilitó una nueva vida; mucho más creativa, más libre, con más amor, y felicidad.
Se siente plena, y comparte con otros sus aprendizajes. Sabe que no es ella, sino que es Dios quien la guía. Se siente unida a Él, siente su fuerza de vida correr por sus venas. Hoy su vida transcurre al servicio de esta fuerza creadora, lo cual la llena de una profunda felicidad y plenitud.

Psicoeducación
Una Fuerza Creadora nos contiene
Para realizar esta reflexión partimos desde la creencia que existe una Fuerza Creadora –Dios- que a todos nos contiene y abarca.
Esta Fuerza Creadora pone en movimiento a todo y a todos.
Desde allí, cada uno de nosotros estamos unidos por este Movimiento.
Todos dependemos de algo mayor que nos guía.

En sintonía con ella
Y estamos enlazados con este movimiento que es significativo.
Cuando estamos en sintonía con esta Fuerza Conductora, y nos dejamos guiar por ella, tomar de su mano, nuestro pensar, nuestro sufrir y nuestro amor tienen sentido y significado.
Cuando le permitimos abarcarnos, entregándonos a Él y actuando como nos va guiando, mirando más allá de nosotros, algo se re-ordena dentro nuestro, para nosotros y otros.

Nuestra vida cobra sentido
Así, nuestro pensar, nuestro dolor y nuestro amor no es solo personal, sino que está al servicio de algo mayor, al servicio del Todo, de todos.
Desde este pensamiento amplio y diferente, miramos con respeto a aquella Fuerza Espiritual cuyo pensar lo trae todo a la existencia, tal como es, y que lo lleva todo hacia su meta, que aún nos permanece oculta.
Además, esta Fuerza Creadora se dirige hacia todos de igual manera, no hace distinciones ni diferencias.

Trascendemos las diferencias
En realidad somos nosotros los que, desde un pensamiento estrecho, hacemos diferencias entre bueno-malo, mejor-peor. Y hasta nos otorgamos el derecho de excluir o eliminar algo a favor de otra cosa, como si lo pudiéramos o si tuviéramos el permiso.
Cuando lo hacemos, ¿cuáles son las consecuencias? Pues, el sufrimiento.
Y en verdad el sufrimiento nos viene a re-cordar (re-cordio: volver a conectar al corazón) que hemos actuado según nuestro parecer (o de nuestro grupo), y no según esta Fuerza Creadora que a todos dice “te amo tal como eres”.

Y decimos si a Dios
El sufrimiento es en verdad, una oportunidad para re-conectar con nuestro Padre Creador, para volver a Él y decirle, tal como nos enseño su hijo, Jesús:
“Que no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Mc 14, 36).
Vemos entonces, cómo nuestro sufrimiento está al servicio de algo superior.
¿Al servicio de qué pues, se encuentra el sufrir? Al servicio del amor.
Del amor de esta fuerza creadora que ama de un modo diferente que nosotros. Al menos, al comienzo de nuestro amor, y hasta que nos encontremos abarcados amorosamente por este otro Amor. ¿Qué amor es este? Es el “amor hacia todo tal como es”.

Para reflexionar
Esta Fuerza Creadora actúa detrás de todo, abarca todo de igual manera en su movimiento, en un movimiento de amor para todos.

Trabajo Personal
Entonces, podemos reflexionar:
-¿somos nosotros quienes amamos?,
-¿o nos abandonamos, con nuestro yo, a este Amor y Él actúa a través nuestro?

La espiritualidad nos ilumina el camino
"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra"
Lc 1,38

jueves 22 de mayo de 2008

Tomar conciencia de nuestros condicionamientos

Para crecer en auto conocimiento y libertad

Nosotros no somos los que creamos el milagro de la vida
y del crecimiento
pero somos responsables de su desarrollo.
Laurence Freeman

Relato
Sofía tiene 40 años, y vive con su hija de 19 años. Ha comenzado un camino de conocimiento de si misma, y está descubriendo los condicionamientos que ha recibido, y que hoy la esclavizan y no le permiten sentirse plena y feliz.
Hoy sabe que es ella la responsable de liberarse de ellos.
Y dice:
-hoy soy conciente de todos los mandatos que tengo en mi cabeza… y de cómo intento cumplirlos como sea… aún a costa de mi misma…
Pero estoy aprendiendo y cuando hoy siento celos, bronca o rabia me permito sentirlo sin reprimirlo, porque sé que esto también forma parte de mí… ya no temo a esa parte de mi misma… estoy aprendiendo a relajarme, acallar mis pensamientos y conectar con mis profundidades… y esto me hace mucho bien…

Psicoeducación
Nuestros pensamientos y emociones
Hace unos años había una publicidad donde se podía ver a un gurú indio vestido en forma típica, parado sobre su tabla de surf, en perfecto equilibrio y montando las olas. Debajo se leía la frase: “No puedes parar las olas, pero puedes aprender a surfear”.
Y de esto se trata. Porque no podemos deshacernos ni reprimir pensamientos y emociones, porque igualmente estarán allí, como las olas.
El secreto es decirles sí, tomarlos como una parte nuestra y transformarlos con destreza.

Podemos aprender a transformar
Si observamos, todos nuestros pensamientos son pensamientos acerca del pasado o del futuro.
Todos sabemos que para vivir el momento presente necesitamos abandonarlos.
Pero es muy fácil decirlo y difícil hacerlo, ¿verdad?.
Para aprender a permanecer en el momento presente, concentrados y concientes, en nuestro centro, necesitamos aprender a transformar nuestros pensamientos y emociones. Para ello podemos tomar una frase corta, y repetirla con fe, insistentemente, en el momento que los pensamientos o emociones nos devoran e impiden que vivenciemos plenamente una experiencia, podemos tomar esta frase, por ejemplo: “ven Jesús”.

Navegando en las profundidades de nuestro ser
Y en este proceso, seguramente fallamos muchas veces, pero, ¡tranquilos! Porque el error es parte del aprendizaje.
Como dice Samuel Becket:
“No importa que trates y falles, intenta de nuevo, falla mejor”.
Cuando intentemos navegar en las profundidades de nuestro ser, relajándonos y quedándonos en silencio y quietos, necesitamos saber que nuestro a nuestro yo condicionado, el “ego”, le gusta que nos mantengamos en la superficie.
Y así, nos quedamos pegados a nuestros pensamientos, emociones y máscaras.

Nos des-identificamos de ellos
Para des-identificarnos de ellos y saber que somos mucho más que nuestros pensamientos, emociones y máscaras, hay que navegar y tomar contacto con las partes más profundas de nuestra conciencia.

Y nos re-conectamos
Solo desde allí nos liberamos de los mecanismos de defensa, es decir, esas conductas que aprendimos para protegernos cuando nos sentimos amenazados.
Y claro que esto es necesario, pero a veces estas conductas se rigidizan y estamos a la defensiva en situaciones que no son amenazadoras.
Y así, nos vamos desconectando de las experiencias, de la realidad tal y como es.

A la Verdad
Este instinto de supervivencia a veces es como un padre sobre protector, que queriendo mantener sus hijos sanos y cercanos, no les permite desarrollarse y aprender en forma independiente.
Cuando comenzamos este camino de navegar en nuestras profundidades, quietos y en silencio, es como abandonar el hogar (nuestro falso yo, nuestras máscaras), para así llegar a nuestro verdadero hogar (nuestro verdadero yo).

Emergiendo nuestra verdadera identidad
Si escuchamos solo la voz de nuestro ego y abandonamos nuestra tabla de surf, nos podemos hundir.
Pero cuando insistimos, sin miedo y no aflojamos, siguiendo el camino profundo a pesar de estas resistencias, a pesar que los pensamientos y las emociones quieran devorarnos antes de llegar, ¡triunfamos!
Y emerge nuestro verdadero yo.
Porque somos mucho más que nuestros pensamientos y emociones.
El único camino es perseverar fielmente, a pesar de las distracciones.

Para reflexionar
Cuando experimentas el amor de Dios en lo profundo de tu corazón, tu vida se transforma.

La espiritualidad nos ilumina el camino
A los enlutados de corazón les daré gloria en lugar de cenizas. Ellos serán llamados "Encinas de justicia", "Plantación del Señor, para su gloria".
Isaías 61:3

Imagen de Fernanda Cavallaro

miércoles 21 de mayo de 2008

La persona que lucha y trabaja

Para llegar a ser ella misma


La forma más profunda de desesperación
es la del individuo que ha elegido
ser alguien diferente de si mismo
”.
Soren Kierkegaard, filósofo dinamarqués.


Relato
Adrián tiene 45 años, y desde que se ha preguntado a sí mismo:
-¿quién soy? y
-¿estoy viviendo de una manera que me expresa tal como soy verdaderamente?, su vida ha cambiado.
A lo largo de este proceso, puede ver que ha venido intentando construir un modelo de persona que consideraba que debía ser, alejándose de quien verdaderamente “es”.
Lo cual lo llevó a vivir ansioso y estresado, intentando ser quien no era. Intentando sostener una máscara que poco tenía que ver con él.
Dice:
-relajarme y dejar de querer acomodar las piezas como yo pensaba que debía ser, me cambió la vida… hoy veo que las piezas se acomodan solas y hasta es hermoso la figura que crean! Siento que me he encontrado a mi mismo… que no fue fácil pero esto sí es vivir auténticamente… antes sobre vivía, no vivía. Ya no me paralizo en las situaciones nuevas… me permito transitar el miedo, el dolor, el cansancio, la alegría, la ternura… antes me limitaba yo mismo diciendo que no podía sentirlos, o a veces lo negaba. También aprendí que la vida es un proceso… que no estamos acabados, sino que caminamos y “hacemos camino al andar” como dice Serrat.
He descubierto aspectos nuevos de mi mismo… todo esto me fascina por un lado, y a veces me atemoriza por otro…

Psicoeducación
Las personas que desean crecer
Como trabajadora y promotora de la salud mental, confieso que siento un afecto particular por aquellas personas que luchan y trabajan para llegar a ser ellas mismas, libres ya de los condicionamientos que los limitan y esclavizan.
Una tarea bien cuesta arriba, que requiere tiempo, esfuerzo, pero que tiene sus frutos.
Las personas que transitan este proceso vital, tienen ciertas características que podemos mencionar.

Tienen ciertas características
Una de ellas es que estas personas comienzan a re-conectar con sus sentidos, con su cuerpo, con los mensajes que su organismo le brinda en cada experiencia vital. De esta manera la persona puede vivir cada experiencia desde una totalidad, ya no recortando la realidad de acuerdo a lo que ella espera o cree que debe ser, sino que se abre y vive “lo que es” de manera más libre y auténtica. Toma los hechos tal como son, y no como quisiera que sean.

Se abren a las experiencias
Esta capacidad de vivir los hechos tal como son, nos vuelve más realistas, flexibles, y capaces de aceptar las contradicciones que nos recorren.
Desde esta nueva percepción de uno mismo, si me siento cansado, registro el cansancio y respondo a la necesidad de descanso. Si siento ternura puedo manifestarla libremente, etc.
Esta nueva actitud nos permite vivir plenamente las experiencias de nuestro organismo, sin negarlas o excluirlas de nuestra percepción, cuando ellas no encajan con nuestra idea de cómo deberían ser las cosas.

Se re-conectan con su organismo
Esta apertura a las experiencias tal como son, nos conecta a su vez, con la confianza que vamos recuperando en nuestro propio organismo. Si observamos a los bebés o niños, ellos registran la experiencia desde su propio organismo, y cuando tienen hambre comen, cuando tienen sueño duermen. Es decir, registran organísmicamente su experiencia.
Y esta capacidad de registrar organísmicamente nuestra experiencia la podemos recuperar, ahora adultos, de manera conciente. Y confiados en lo que nuestro propio organismo nos dice, reconectamos con nuestras verdaderas necesidades.

Y confían en su interior
Entonces, abiertos a las experiencias tal y como son, y registrando lo que nuestro organismo nos dice, comenzamos a confiar en nuestro interior. Y esta nueva actitud frente a uno mismo y frente a la vida, nos permite evaluar desde nosotros mismos. Ya no será necesaria la aprobación de los demás; porque desde esta seguridad interna es uno mismo quien evalúa, decide y elige.
Y acá aparece la responsabilidad, esa capacidad de “responder hábilmente” a nuestras verdaderas y reales necesidades.
Desde esta capacidad será posible hacernos cargo de nosotros mismos, liberarnos de dependencias, crecer y desarrollarnos.

Sabiendo que la vida es un proceso
Otra actitud que necesitamos incorporar para sentirnos libres y plenos, es saber que la vida es un proceso, que nosotros estamos en proceso, que nada está estático. Todo está en movimiento y podemos aprender a movernos con la vida y fluir, como un río, con ella.
Esto nos vuelve más livianos, más libres, más íntegros, más flexibles y abiertos a lo que es, tanto en mi interior como en lo exterior también.

Síntesis
La persona que comienza un camino de auto conocimiento y crecimiento personal, abandona las máscaras defensivas con las cuales han construido una falsa identidad, y comienza a vivir desde su auténtico y verdadero yo, descubriendo nuevos aspectos de si mismo. Experimenta todos los aspectos de la realidad, sin negar ni excluir, confía en su propio organismo como instrumento de su vida sensible, evalúa la realidad desde su interior, y aprende a fluir con la vida como un proceso dinámico y en movimiento.
Todo un largo proceso que es bien cuesta arriba y en el cual necesitamos el acompañamiento de un referente válido, el cual ya haya transitado por ese camino de vida.

Para reflexionar
“Pienso que en el fondo, todos se preguntan
-¿quién soy yo verdaderamente?,
-¿cómo puedo entrar en contacto con este sí mismo real que subyace a mi conducta superficial?,
-¿cómo puedo llegar a ser yo mismo?”
Carl Rogers, de su libro “El proceso de convertirse en persona”, pág 104.

La espiritualidad nos ilumina el camino
«¿Quién dicen los hombres que soy yo?, ¿Y vosotros, ¿quién decís que soy yo
Mc 8,29

Imagen de Frida Kahlo

martes 20 de mayo de 2008

Para Vivir en Paz y Armonía

¡Necesitamos despertar!

La paz es la tranquilidad del orden
San Agustín

Relato
Estuvisteis entonces sin Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo; mientras que ahora, por
Cristo Jesús, los que un tiempo estabais lejos, habéis sido acercados por la sangre de
Cristo
”.
Efesios 2: 12-14

Psicoeducación
Lejos de Dios no hay paz
Cuando estamos alejados de Dios y sin esperanzas, solo nos espera la ansiedad y falta de paz. Meditando en estas palabras que escribió San Pablo a los Efesios, podemos descubrir el camino hacia la paz y armonía en nuestras vidas.
Un viaje escondido dentro del viaje visible de la vida.

En lo profundo de nuestro ser
En el mundo actual, muchas veces complejizamos demasiado las cosas.
Y en lo profundo de nuestro ser, todos sabemos que la paz y la armonía se encuentra en la simplicidad. La vida, muerte y resurrección de Jesús es una invitación a esta simplicidad del espíritu que nos lleva hacia a una profunda paz.

Fluye la energía de Vida
San Agustin definía la paz como “la tranquilidad del orden”, y la paz y el orden son necesarios para nuestro crecimiento, para encontrarnos con nuestro verdadero ser que habita en lo profundo de nuestra conciencia, para des-cubrir y expresar el potencial que todos tenemos escondido allí. Este orden que nos habla San Agustín creo que tiene que ver con saber dirigir nuestra energía vital.

Despertar a esta Realidad
Cuando vivimos despiertos, conectados y en sintonía con la fuente de nuestra creación y de toda la creación, esta energía fluye en nuestros corazones.
Por ello, cuando estamos deprimidos, ansiosos, temerosos, en verdad estamos distraídos y no estamos funcionando desde nuestro centro vital, desde donde fluye la energía de vida. Nos distraemos y nos olvidamos de armonizar la energía que fluye dentro de nuestro ser.

Huyendo a las distracciones
Entonces, podemos decir que el enemigo de la paz es la distracción.
Nos distraemos cuando perdemos de vista que Dios es la base de nuestro ser.
Y, ¿cuál es la causa de esta distracción? La causa de nuestra distracción es el deseo de poseer, de tener más y más. Es el aferramiento a las cosas, a las personas, a las imágenes de uno mismo, etc. Allí dejamos de mirar más allá, a esa fuerza de vida que a todos nos contiene y que vive en nuestra profundidad; y comenzamos a mirar con una mirada muy corta, y nos quedarnos pegados, adheridos a aquello a lo cual nos apegamos, por el deseo fuerte de poseerlo.

Es despertar a la Verdad
Y así, nuestra mirada pierde de vista su objetivo primordial, alejándonos de lo real hacia lo irreal, fantaseado. Porque cuando quedamos fijados a algo, pegados y adheridos, nos confundimos y creemos que “somos” eso a lo cual nos apegamos. Sea esto una persona, cosa, una imagen de uno mismo, una expectativa.
Y no somos eso a lo cual nos hemos apegado! Somos mucho más que eso!
Esto es lo que nos olvidamos cuando nos distraemos y el deseo de poseer nos lleva a apegarnos.

Nuestra alma sabe
Luego nuestra alma, que sabe y conoce la verdad, nos envía mensajes a través del cuerpo, con ansiedades, miedos, etc. Y si vivimos des-conectados de nuestro organismo, no percibimos estas señales. La vida se encarga de que despertemos y volvamos a nuestra verdadera esencia, solo que a veces no la escuchamos o no comprendemos su mensaje de Vida. Y hasta a veces nos enojamos!
Toda crisis, enfermedad u obstáculo es una oportunidad para despertar y re-nacer al hombre nuevo.

Que fuimos creados para amar
Podemos aprender a re-conectar con nuestra alma, relajando primero nuestro cuerpo y nuestra mente. Y repitiendo nuestro mantra, esa frase breve que hayas elegido para conectar con la Vida. Personalmente mi frase es “Ven Jesús”.
Relajarse y repetir el mantra nos mantiene en el camino, nos aleja de las fantasías ilusorias y del deseo de poseer que nos aparta de la Verdad.
Mantenidos en el Camino, alejados de la distracción, re-conectamos con la Base desde donde fuimos creados: Dios.

Y solo encontramos la paz
Cuando nos perdemos, nos llenamos de temor. Porque como dijo San Agustín, nuestro corazón está hecho para Él y solo encuentra la paz cuando descansa en Él.
Conectados con la Verdad, podemos confrontar la fantasía, los miedos, la ilusión, el deseo, nuestros apegos, etc, y en este orden del amor, encontramos paz y armonía.
Es la energía dirigida hacia la meta más elevada. Esa meta es Dios. Y Dios es Amor. Y Él habita en tu corazón. ¡Qué bello es esto!

En la presencia de Dios
Entrar en la presencia de Dios es estar totalmente despierto.
Así, todo nuestro poder y nuestro potencial se dirigen a la verdadera meta final.
Esa meta es Dios, el fin que es nuestro principio.
En esta experiencia trascendente se nos revela quienes somos en verdad.
Se nos revela que somos muchos más que eso a lo cual nos apegamos, que somos mucho más que nuestros miedos e inseguridades.

Que es Amor
El resultado de este encuentro con nuestro ser, nos hace auténticos y reales, libre ya de máscaras. Es un encuentro, un encuentro con el Amor que nos transforma.
Nosotros no somos los que creamos el milagro de la vida y del crecimiento pero somos responsables de su desarrollo. Y somos libres de elegir dónde fijamos nuestra atención.

Síntesis
El poder del Espíritu nos libera.
Lo que nos impide ver esto es nuestra distracción.
Nuestra mente esta desordenada y necesitamos liberarla de los nudos que nos atan a la irrealidad, a la ilusión y al miedo. Necesitamos trascender nuestras fijaciones.
Abiertos a la única Realidad que es Dios, esos nudos no tienen poder sobre nosotros.
Jesús, Hijo amado de Dios, nos abrió a esta experiencia.
La de sabernos amados por Él.
De saber que somos hijos de un Padre amoroso, compasivo y comprensivo.
En esa experiencia descubrimos lo que significa estar totalmente abiertos a su amor, a su misterioso ser, que está abierto en nuestros corazones.
Es en nuestro centro donde lo encontramos.
Hagamos este peregrinaje al centro donde Él es y donde somos nosotros con El.
En esta profundidad, descubrimos la paz.

Para reflexionar
Lo esencial gira siempre alrededor del mismo centro.
Cuando nosotros rodeamos ese centro, una y otra vez somos atraídos por él de manera diferente.
Porque allí se consolida lo múltiple y alcanza su plenitud.
Bert Hellinger

lunes 19 de mayo de 2008

Cuando la mujer espera su príncipe azul

Que venga a salvarla de sus males



"La verdad es totalmente interior.
No hay que buscarla fuera de nosotros"


Mahatma Gandhi
Relato
Hace unos días recibí un mail muy gracioso y real. Decía así:
Cenicienta, ¿es un fraude?
¿A quiénes les contaban el cuento de "La Cenicienta?".
“A nosotras” y nos machacaban siempre con el mismo cuento...
Y lo peor es que nos encantaba! Pero piensa... ¿cuál era el mensaje?
Muy simple pero poderoso:
-Vos limpia nomás... sé buena, sumisa y dócil… que el día que aparezca el galán con sombrero de plumita y con calzas te salvas para toda la vida.
Y nosotras, inocentes, seguíamos plumereando a lo loco y esperando el príncipe!
Escuchamos este cuento una y otra vez, sin poner en duda la salud mental del relator.
El mensaje era que teníamos que ser sumisas y esperar que llegue el príncipe para salvarnos.
¡Y tenia que ser el primero y el único!

Psicoeducación
Creer que la solución
Si observamos, este mensaje implícito de la Cenicienta ha estado en muchas novelas y comedias románticas de la historia.
Y ha marcado el rol que la sociedad adjudicaba a las mujeres.
Cuando leemos el cuento original nos damos cuenta que Cenicienta quería algo diferente de la vida que llevaba, y por eso soñaba con un futuro mejor.
El mensaje del cuento era: “Todas las soluciones vendrán el día que encuentres a un príncipe.”
Y por eso Cenicienta anhelaba con entusiasmo poder ir a esa fiesta, porque allí encontraría la solución a sus problemas.

Está en un hombre
Y así fuimos formadas las mujeres. Creyendo que la solución a nuestros conflictos estaba en un hombre. ¡Pobres los hombres! ¡Cuanta responsabilidad!
Incluso hoy podemos observar estas conductas, por ejemplo cuando las mujeres buscamos la aprobación constante de un hombre.
Hoy aún son muchas las mujeres que siguen creyendo que necesitan ser salvadas y rescatadas por un hombre.

Nos esclaviza y limita
No busquemos afuera lo que todos tenemos en nuestro interior.
Creer que seremos felices cuando llegue un hombre a nuestras vidas es una esclavitud que nos limita vivir plenas en el momento presente.
Es una dependencia malsana que no nos ayuda a crecer y desarrollarnos con plenitud.
Algunas mujeres estudian, trabajan, y se arreglan solas cuando el auto se les rompe, pero aún conviven en su interior con el deseo interior de ser salvadas.

Cuestionar estas creencias
Esto tiene que ver con lo que nos enseñaron en nuestra infancia.
Y no podemos culpar a nuestras madres o abuelas porque ellas solo reprodujeron lo que a su vez, recibieron. Con los varones estaba bien claro que había que formarlos para trabajar, estudiar, crear su futuro, mantener una familia.
Nosotras, como Cenicienta, teníamos que ser buenas y sumisas, para que un hombre nos elija.

Observando nuestras conductas
Y hasta hoy tenemos conductas que giran, de alguna manera, alrededor de este mandato de sumisión y docilidad.
Por ejemplo cuando nos cuesta tomar decisiones, cuando nos mostramos alegres aunque no lo estemos con tal que el otro no se incomode, cuando nos cuesta poner límites claros, cuando nos falta determinación ante alguna situación.

Nos permite liberarnos
Personalmente creo que es hermoso y maravilloso encontrar un hombre.
Pero esto no significa que una vez que lo encontremos tengamos que colgarnos de su cuello y que este hombre tenga que salvarnos y hacerse cargo de nosotras.
El mito de Cenicienta generó la falsa creencia que tenemos que tener un hombre para salvarnos.
Y esto solo genera conductas que nos limitan y esclavizan.
En una relación hombre-mujer sana y madura, uno está al lado del otro. No uno delante y el otro detrás.

Y liberarlos a ellos también
Confiemos en nuestro interior.
Hombres y mujeres tenemos una riqueza infinita en la profundidad de nuestro ser.
Liberémonos y liberemos a nuestros hombres del peso de hacerse cargo de nuestra persona.
Cada uno de nosotros, solo podemos hacernos cargo de nosotros mismos.
Si servimos, lo hacemos por amor; y no porque necesitamos que se hagan cargo de nosotras.

Es Dios quien contiene a todos
Detrás de la necesidad de someternos habría miedos subyacentes.
Tales como: miedo a hacer las cosas mal, a decir que no, a expresar una necesidad, a quedarnos solas, a ser criticadas, a ser poco femeninas; etc.
Tanto hombres como mujeres tenemos nuestros miedos e inseguridades.
Y somos fuertes y débiles. Fuertes para algunas cosas, y débiles para otras.
Es Dios quien nos contiene, nos apoya, nos aprueba y nos habilita para seguir adelante y logrando nuestros propios sueños.

A hombres y mujeres
La inteligencia, la sabiduría y la capacidad es patrimonio del hombre y la mujer.
Ambos recibimos de Dios la capacidad para tomar buenas decisiones y accionar.
Solo que las mujeres necesitamos más práctica en esto.
Me gustaría que quede muy claro que considero que hombre y mujer se complementan mutuamente, que es hermoso encontrarse, y que cuando hablo de liberarse me refiero a liberarse de las dependencias que nos tienen mal atadas a las mujeres, y presionados a los varones. No nacimos para ser dependientes.
Crecer y convertirnos en una mujer adulta significa hacerse cargo de si misma, aprender a cuidarse, amarse y luchar para conquistar nuestros propios sueños.

Para reflexionar
Una relación de pareja se logra de una manera hermosa, cuando cada uno tiene un poder especial, y ambos se reconocen en el mismo nivel.

La espiritualidad nos ilumina el camino
"… no se hace diferencia entre hombre y mujer. Pues todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús".
Gál 3,28

viernes 16 de mayo de 2008

En el interior de la conciencia humana

Existe una espiritualidad natural

Lo trascendente es una posibilidad escondida en el ser humano.
Es el secreto que guarda todo corazón humano
.
Eduardo Casas

Relato
El psiquiatra vienés Víktor Frankl (1905-1997) en su sencilla y educativa obra “El hombre en busca de sentido”, nos explica las diferentes conductas que emergían en los campos de concentración nazis.
En la primer parte del libro, el autor nos enseña cómo incidía en las mentes de los prisioneros, las deplorables condiciones a la que eran sometidos; desde el ingreso al campo, la vida en el mismo, y después de la liberación.
En la segunda parte aborda lo que, considero, es la esencia del mensaje del libro: el sentido de la existencia humana.
El autor nos enseña que pueden quitarnos humanamente muchas cosas, sin embargo nadie puede quitarnos la libertad de elegir cómo vivimos aquello que nos toca vivir.
Nos explica cómo muchos prisioneros se suicidaban bajo la creencia que nada tenía sentido para ellos, mientras otros se apoyaban en el amor, la religión, el humor, la esperanza de libertad y esto los ayudaba a sobrevivir.
El mismo autor y otros prisioneros, pudieron sostener y salvar sus vidas gracias al hecho de haberle encontrado un sentido trascendente a todo lo que vivenciaban.
Esto se sintetiza en una frase que aparece bastante en el libro:
Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo”.

Psicoeducación
La vida humana
S. Freud nos había señalado que en el interior de la conciencia humana existe una impulsividad natural, y que la represión de esta impulsividad generaba insanía mental.
Con su propia experiencia de vida, V. Frankl descubre otro elemento del inconciente humano: el espiritual. Así, V. Frankl vino a enseñarnos que además de la impulsividad humana, también existe una espiritualidad natural.
Aportando así, una mirada de la vida humana desde un nivel más profundo.

Y la vida espiritual
En su obra autobiográfica, Víktor Frankl nos enseña que esta espiritualidad natural que existe en lo profundo de la psiquis humana, es un modo de existir humano que busca la trascendencia, y genera sentido a nuestra vida.
Este modo de ser, implica tomar decisiones ante las diferentes situaciones que la vida nos presenta. Es decir, implica responsabilidad.

Constituyen una unidad
Comprendiendo la dimensión espiritual de esta manera, vemos que ella no está separada del hombre, ni tampoco está más allá, sino que es parte misma del ser humano.
Entonces, ser espiritual no se trata de reprimir, ni huir del mundo o de los conflictos, sino de conectarse con esa dimensión que yace en lo profundo y secreto de nuestra conciencia humana, de nuestro corazón.

Inseparable e indisoluble
Vida humana y vida espiritual constituyen una unidad. La vida humana encuentra su centro en lo espiritual, y una vida espiritual auténtica se sostiene en la vida humana.
En el misterio de la Encarnación, Jesús, Dios hecho hombre, une lo divino con lo humano.
En Él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente. Un modelo a seguir para nosotros.

Parcializar nuestra mirada
A veces se cae en la mirada parcial que sobredimensiona una sobre otra.
Ya sea la humana sobre la espiritual, o la espiritual sobre la humana.
Y necesitamos integrarlas, unirlas, para lograr una armonía interior que se traduzca en nuestras conductas cotidianas.
La vida humana y la vida espiritual se complementan, se necesitan mutuamente.

Nos impide vivir plenamente
Vivir creyéndose el centro de todo, es vivir solo desde lo humano, desplazando lo divino.
Lo cual nos lleva a vivir sin sentido, a vivenciarnos como divididos, escindidos.
Y nuestra alma, creada para la unidad, nos reclama desde nuestro interior a través de ansiedad, miedos, y otros síntomas que podemos aprender a ver e interpretar su mensaje.

Una vida íntegra
Cuando todo lo que vivimos y hacemos humanamente lo vivenciamos desde Dios, vivimos íntegramente y nuestra vida así, tiene sentido. Un sentido trascendente.
Lo cual nos genera un sentimiento de unidad interior que se traduce en armonía y plenitud.

Centra su vida en Dios
El hombre humano-espiritual-íntegro es aquel que centra toda su vida bajo la influencia de la acción del Espíritu de Dios.
Una personalidad íntegra vive “todo lo que es y lo que hace” desde Dios.
Experimenta a Dios en su vida cotidiana.

Es un proceso de crecimiento
Claro está que lograr esta unidad requiere transitar un proceso de crecimiento y maduración personal, que muchas veces nos lleva toda la vida.
En este camino de madurez vamos transitando etapas.
Y cada etapa incluye y abarca a la siguiente.

Y maduración
Cada etapa tiene sus propias características.
Para el niño la vida es aprendizaje y dependencia; para el adolescente, autoafirmación y búsqueda de identidad; para el joven, elecciones y compromisos responsables; para el adulto, experiencia y plenitud; para el anciano, sabiduría y unidad de vida.

Habrá que transitar sus etapas
Cada etapa vendrá con sus propias crisis a mover aquello que ya fue, para dar paso a lo nuevo.
Lo cual nos generará cierta angustia, dolor y hasta confusión.
Resistirse a avanzar en estas etapas, implicará enfermedad.
Flexibilizarse y dejarse llevar por la Vida hacia delante, es la clave.
¡Y no estamos solos! El Artesano trabaja junto a nosotros.
Uniendo sus dones y nuestra disposición y cooperación, se logra una verdadera obra a de arte.
¡Adelante entonces! ¡Siempre adelante! ¡Que la Vida empuja!

Para reflexionar
Dios está en todo lo genuinamente humano.
Se ha hecho hombre para que lo puedas encontrar.
Se ha hecho amor para que lo puedas experimentar.
Eduardo Casas

La espiritualidad nos ilumina el camino
«Jesús crecía ante Dios y los hombres».
Lc 2,52
Imagen de Rene Magritte
Si te interesa leer el libro, puedes pedírmelo a mi mail:
Con mucho gusto te lo enviaré en formato word.
¡Que tengas un muy buen fin de semana!

jueves 15 de mayo de 2008

La motivación interior

Es un arma muy poderosa

“La alegría es la reacción a una vida plena”
Aristóteles
Relato
Susana tiene 45 años.
Se siente más plena que nunca en su vida.
Ella dice:
-ya no necesito que me motiven otras personas para hacer lo que me gusta, hoy yo misma me muevo, hago cosas nuevas y voy por más… me siento feliz y plena por ello… ya quedó atrás aquella Susana que necesitaba que su marido le diga “vamos… estudiá… vos podés ahora que ya no están nuestros hijos…” en esa época me parecía que sin su permiso yo no podía hacer nada… era un problema mío porque él nunca me prohibió nada… al contrario me motivaba para que haga cosas diferentes… hoy soy yo misma quien sabe que tiene mucho para dar… y esto me hace muy bien… siento que maduré…

Psicoeducación
Desarrollar la auto motivación
Cuando somos niños necesitamos que nos alienten y nos palmeen la espalda para motivarnos.
Luego, ya adultos, necesitamos aprender a desarrollar la auto motivación.
Si bien vienen muy bien las palabras de aliento, los abrazos, etc., cuando hemos madurado, no necesitaremos el permiso de los demás para hacer aquello que sentimos que es bueno y nos hace bien, a nosotros y/o a otros también.

Aprendiendo de David
Muchas veces, nos sucede que ante situaciones frustrantes, nos paralizamos.
No obstante, podemos aprender de David, el salmista.
Si observamos, en el libro de los Salmos, él se bajoneaba y a los pocos versículos estaba nuevamente de pie, y hablando las promesas que lo auto-motivaban.

Con una fe madura
Y cuando aparezcan los pensamientos que echan por tierra estas promesas, recordemos esta frase bíblica, muy poderosa: “Todo es posible para el que cree”.
Evitemos quedarnos pegados a esa atmósfera negativa que suele formarse entre personas que no tienen fe. O tienen una fe inmadura.

Y en sintonía con el Espíritu de Vida
Con el poder de nuestra motivación interior, podemos mejorar cada día.
Mejorar nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestro hacer cotidiano.
Sintonizar con el Espíritu Santo, nos llena de energía, nos motiva.

Para reflexionar
La vida descansa en el fondo del corazón, porque de ahí viene y ahí va.
Síntesis
La palabra motivación significa “moverse hacia”.
Así, pues, la persona adulta se “mueve hacia” la satisfacción de sus verdaderas necesidades; y movido por el fuego del Espíritu de Dios, se auto motiva, es creativo y está lleno de fuerza vida.

La espiritualidad nos ilumina el camino
Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos
Salmo 5, 2
… yo, por tu inmensa bondad, llego hasta tu Casa.
Salmo 5, 8
… tú proteges a los que aman tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo.
Salmo 5, 12

miércoles 14 de mayo de 2008

Obras Son Amores

Y no buenas razones


Estoy convencido que el único infierno que existe
es la incapacidad para el amor

Dostoievski

Relato
Había una joven muy rica que tenía de todo, un marido maravillo, hijos perfectos, un buen trabajo, una familia unida.
Lo extraño es que ella no conseguía integrar todo eso, el trabajo y los quehaceres le ocupaban todo el tiempo y su vida siempre estaba deficitaria en algún área.
Si el trabajo le consumía mucho tiempo, ella lo quitaba de los hijos, si surgían problemas, ella dejaba de lado al marido.
Y así las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después.
Hasta que un día, su padre, un hombre muy sabio le dio un regalo.
Una flor cara y rarísima, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo.Y le dijo:
-Hija, esta flor te va a ayudar mucho, ¡más de lo que imaginas! Tan sólo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando, y a veces conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y esas maravillosas flores.
La joven quedó muy emocionada, a fin de cuentas, la flor era de una belleza sin igual. Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor.
Ella llegaba a casa, miraba la flor y la flor todavía estaba allá, no mostraba señal de flaqueza o muerte, apenas estaba allá, linda, perfumada.
Entonces ella pasaba de largo. Hasta que un día, sin más ni menos, la flor murió.Ella llegó a casa y se llevó un susto, la flor estaba completamente muerta, su raíz estaba reseca, sus flores caídas y sus hojas amarillas.
La joven lloró mucho, y contó a su padre lo que había ocurrido.
Su padre entonces respondió:-Yo ya me imaginaba que eso ocurriría, y no te puedo dar otra flor, porque no existe otra flor igual a esa, ella era única, al igual que tus hijos, tu marido y tu familia.Todas son bendiciones que el Señor te dio, pero tú tienes que aprender a regarlos, podarlos y darles atención, pues al igual que la flor, los sentimientos también mueren. Te acostumbraste a ver la flor siempre allí, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla.

Psicoeducación
A cuidar las bendiciones recibidas
Muchas veces no somos concientes de lo poco expresivos que somos de nuestros afectos, de nuestro aprecio.
Al amor es necesario ejercitarlo en la práctica.

Podemos comenzar hoy
¿Cómo? un llamado telefónico, un mail, una nota, una carta, un poema.
O algo que requiere de mucho más coraje: mirar a los ojos a esa persona, y decirle: "No sabes lo importante que sos para mí", o "Realmente, cuánto te quiero, y qué pocas veces te lo digo...".
Te proponemos ponerlo en práctica.
Acuérdate siempre de la flor, pues las Bendiciones de nuestro Dios son como ella, Él nos las da, pero nosotros tenemos que cuidarlas.

Integremos familia y trabajo
Si nos cuestionamos cómo estamos en nuestra vida, lo nuestro es:
¿amor y trabajo?, o ¿amor vs. trabajo?. ¿Existe esta dicotomía en nuestra vida?
Algunos dicen: "cuando llego a casa me olvido de los problemas del trabajo", o viceversa, pero ¿porqué pensar en disociar los dos niveles de la vida de uno si somos un todo?
Las personas somos como un malabarista chino que intenta mantener muchos platos en el aire.
Uno es de porcelana, la familia.
El resto son de plástico y, aunque sean importantes, pueden ser repuestos si se caen.
Sigmund Freud decía que "La salud mental es la capacidad de amar y trabajar".
Familia y trabajo nunca pueden estar contrapuestas, sí concatenadas, integradas.

Para reflexionar
Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto,
sólo dejan tras ellos sus zapatos y un teléfono mudo.

Sólo lo fútil se arrastra pesadamente,
lo importante es tan veloz que sucede de repente
y luego un silencio normal y por eso insoportable,
como la pureza nacida del más simple desconsuelo,
cuando pensamos en alguien y nos quedamos sin él.

No estés tan seguro de tener tiempo, lo seguro es inseguro,
nos quita lo sensible como toda dicha,
llega simultáneamente como el humor y lo solemne,
como dos pasiones siempre más débiles que una.

Desaparecen tan pronto como calla el tordo en julio,
como un sonido algo torpe o como una sorda reverencia.

Para ver de verdad cierran los ojos,
aunque es más arriesgado nacer que morir.

Amamos siempre poco y demasiado tarde.

No escribas sobre esto con frecuencia,
sino de una vez por todas
y serás como un delfín bondadoso y fuerte.

Démonos prisa a amar, la gente se va tan pronto
y los que no se van, no siempre vuelven
y al hablar de amor nunca se sabe si el primero
es el último o el último el primero.
si el primero es el último o el último el primero.

Jan Twardowski, poeta y sacerdote polaco.

Su obra es de una intensa espiritualidad, inspiradora para las generaciones posteriores de escritores.

Trabajo personal
1-¿Cuidas a las personas que amas, incluyéndote tu mismo?
2-¿Cuidas las bendiciones que Dios te ha dado?

martes 13 de mayo de 2008

Discernir lo importante de lo urgente

Aprendiendo a estar presentes


"La vida es eso que te sucede,
mientras estás ocupado haciendo otros planes
"
John Lennon

Relato
Anoche mi hija me pidió que la ayudara con unos ejercicios para su examen.
Yo estaba ocupada y le dije que la ayudaría una vez que terminara de corregir unos textos, a lo que ella contestó: "bueno, no importa".
Media hora después le ofrecí mi ayuda, pero me respondió que había podido sola.
Corregir esos textos me pareció "urgente"; ¡pero mi hija es mucho más “importante”!
Corregí los textos... pero perdí la oportunidad de interactuar con ella.
Para peor, al iniciar el año, me había prometido dedicarles más tiempo...
No me sentí bien, no obstante sabía que no ganaba nada "culpándome" por haber cometido este error.

Psicoeducación
Vivir en el presente
A veces creemos que estamos viviendo en el presente, si no ¿en dónde más estaríamos viviendo?
Pero, aunque parezca extraño, muy pocas personas son capaces de vivir y pensar, de manera constante y consistente, en el presente.
La mayoría de los seres humanos tenemos más pensamientos acerca de algo que ya pasó, o algo que está por suceder, que del momento presente.
Estos pensamientos pueden durar desde unos breves segundos, hasta horas o días.

Y no en el pasado o futuro
Muchos pasan gran parte de sus vidas añorando el pasado, o preocupándose por el futuro, y no viven el presente de manera plena.
Vivir con culpa o llorar el pasado, es una manera de evitar el presente.
Necesitamos aprender del pasado y dejarlo ir.
Vivir con culpa es robarle al pasado sus recuerdos agradables, al presente su alegría y al futuro su paz y su gloria.

Con alegría, simpleza y libertad
Aprendamos a vivir el presente con alegría, simpleza y libertad. Vivamos hoy como si fuera el último día que tenemos para experimentar el aire fresco; hablar con un amigo; decir que amamos; ver un ocaso, o escuchar una risa.
Hoy es el único día que sabemos con seguridad que tenemos. Nadie sabe cuándo verá otro amanecer. Hagamos que cada día cuente. Agotémoslo, respirémoslo, experimentémoslo y tomemos lo mejor de él para llevarnos un recuerdo positivo al futuro.

Discerniendo lo importante de lo urgente
Y otros conceptos que se relacionan con "vivir en el presente" y que a menudo confundimos, son "la urgencia y la importancia".
Aprendamos a distinguir lo urgente de lo importante; a ser más consciente de nuestras elecciones y acciones; y a entender de qué manera todo lo que hagamos hoy, influye en nuestro futuro.
Aprendamos a no descuidar las cosas importantes, aquellas a las que valoramos.También es cierto que lo urgente también puede ser importante: por ejemplo, si queremos mejorar las cosas que no nos gustan, tenemos que empezar hoy.
Ser cada día mejores, es una forma de trabajar en algo importante, ¡y urgente!

Aumenta nuestro éxito y felicidad
Como resultado, nos encontraremos viviendo el presente con asombro, respeto y plena conciencia de nuestras acciones.
En definitiva, disfrutaremos mucho más del gran proceso que es la vida.
Tomemos la decisión y actuemos hoy: aumentará nuestra armonía, nuestra alegría, nuestra felicidad y nuestro éxito.

Para reflexionar
Ser conciente es vivir el momento presente, no estar aprisionado en el pasado ni anticipar un futuro que puede que nunca llegue. Cuando estamos plenamente concientes del presente, la vida se transforma y la tensión y el estrés desaparecen. Mucho de la vida moderna es una febril ilusión de actividad y emociones futuras. Debemos aprender a dar un paso hacia la libertad y la posibilidad del presente.”
Bede Griffiths

La espiritualidad nos ilumina el camino
Este concepto de "vivir en el presente" es muy antiguo.
Ya se hablaba de él en el año 500 AC:
"El secreto de la salud para cuerpo y mente no es lamentarse por el pasado, preocuparse por el futuro o anticipar problemas. Sino vivir en el momento presente sabia y seriamente"
Buda

Trabajo Personal
-¿Cuántas veces has estado ocupado en una tarea urgente, y por ello perdiste cosas más importantes?
-Haz un listado de tus actividades, articulando con el siguiente cuadro:

Muy urgente Poco urgente

Muy importante


Poco importante

lunes 12 de mayo de 2008

Para llegar a nuestro verdadero ser

El camino es la sencillez

Nada describe a Dios tan bien como el Silencio
Meister Eckhard, místico alemán del siglo 14

Relato
Raúl tiene 35 años, hace un tiempo terminó su doctorado en física avanzada.
Ha estado en otros países y actualmente trabaja en la universidad.
Raúl cumplió sus metas profesionales pero no se siente feliz y realizado. Vive ansioso, apresurado, le cuesta permanecer en silencio, quieto, como si alguien lo persiguiera.
Pide ayuda, y de a poco, pueda darse cuenta que su problema principal es que hace las cosas muy complejas, y que actúa constantemente para ser lo que no es en realidad.
Él dice:
-yo veo que el portero de la facultad es una persona muy feliz, y veo que también es muy sencillo, simple… yo creo que actúo constantemente… y ya no soporto más vivir así… me invaden miedos, arrepentimientos… estoy demasiado tensionado tratando de ser quien no soy… no sé bien de qué voy detrás, tan apurado siempre… me cuesta ser sencillo y simple y creo que esto es lo que tengo que aprender… mi cabeza piensa y piensa… necesito aprender a estar en silencio y quieto.

Psicoeducación
La sencillez
La sencillez no es algo familiar para muchos de nosotros.
La mayoría estamos acostumbrados a ver lo complejo, y creemos que esto es digno de respeto.
Para poder hacernos sencillos, necesitamos entrar en nuestro interior, para encontrar la sencillez de Dios.
El camino a nuestro ser interior es todo un viaje de descubrimiento.
Pero no de “descubro y miento” mostrando aquello que no soy, colocándome un disfraz para tapar aquello que no queremos mostrar.
Sino un camino donde voy descubriendo mi verdadero y auténtico ser.

Es el camino para ser
Y este encuentro con nuestro ser verdadero se realiza a través del camino de la sencillez.
Así, no necesitamos actuar ni tampoco disculparnos por como somos o lo que somos.
Somos y estamos sencillamente, viviendo a partir de la profundidad de nuestro ser, seguros y afirmados, en la raíz que nos sostiene.
Claro que esto es algo poco familiar porque estamos entrenados a pensar que sólo podremos encontrar la verdad en lo complejo.
Necesitamos aprender a transitar el camino de la sencillez si queremos ser felices verdaderamente.

Auténticos y reales
En el nivel más profundo de nuestro ser, todos sabemos que la verdad sólo se puede encontrar en la sencillez, en la apertura.
Viene bien recordar cómo éramos cuando fuimos niños, esa mirada sencilla y clara que se asombraba con la creación. Y la disfrutaba.
Claro que no es nada fácil volver a ser sencillos.
A veces creemos que porque tenemos títulos o postgrados no podemos ser sencillos.
O porque otros los tienen son más importantes que nosotros.
Esta es una ilusión que necesitamos romper para ir a la luz, a la realidad.

Anclados en la Verdad
Necesitamos anclarnos en la Verdad, y en los cristianos la Verdad es Cristo.
Nos anclamos a la Verdad, al Camino y a la Vida, y Él nos revela que Dios es la base de nuestro ser.
La gran ilusión que casi todos padecemos es que creemos que nosotros somos el centro y que todo gira en nuestro alrededor. Sacar nuestro doctorado nos confirma este padecimiento.
Pero podemos aprender que esto no es verdad.
La verdad es que Dios es el centro y que cada uno de nosotros somos por su regalo, por su poder y por su amor.

Nos hacemos libres
Cuando vamos comprendiendo esto, de a poco, en un proceso, nos vamos haciendo libres.
Libres y felices para ser quien verdaderamente somos.
Es el camino para la liberación.
Y consecuentemente con esto vamos aprendiendo a estar presentes, a vivir el momento presente.
Anclados en el Ser aprendemos que somos porque Dios es; y así, el miedo y el arrepentimiento del pasado pierden poder de dominarnos.

De nuestros miedos y preocupaciones
Descubrimos que el simple hecho de ser es nuestro gran regalo.
Al abrirnos a esta realidad, nos arraigamos a la base de nuestro ser.
Así, nos liberamos del futuro, de nuestra preocupación y de nuestros miedos irreales.
Es en el poder de Cristo que nos liberamos del miedo.
El miedo es el obstáculo más grande para el amor.
Y el corazón del mensaje Cristiano es que Dios es amor y que Jesús nos ha liberado de la esclavitud del miedo y nos ha llevado a la luz, al amor de Dios.

El Amor es la clave
Cada uno de nosotros estamos invitados a abrirnos a esta experiencia.
Jesús nos ha abierto un camino para entrar a la pura luz de la realidad, la luz pura del amor.
La realidad viva está en el centro de nuestro ser.
Para entrar a ese Camino y a esa Luz, a ese camino del Amor, a esa vida sin límites, necesitamos abrirnos, con generosidad y compromiso con la sencillez de ser, día a día.
Respondiendo a la vida con atención, creamos espacio para vivirla plenamente.

Síntesis
Viviendo a partir de nuestro verdadero y más profundo ser, nuestros miedos se disipan, nuestras experiencias se expanden y ganamos libertad.
En la profundidad de nuestro ser encontramos a Dios. Y Dios es Amor.

Trabajo Personal
-Practica ser más sencillo cada día de tu vida.
-Prepara tu día siendo quien eres auténticamente.
-Luego en la noche busca el significado de todo lo que hiciste en tu día, para que similarmente te abras a tu origen en Dios y te abras a la base de tu ser.

Para reflexionar
La gran ilusión que casi todos padecemos es que creemos que nosotros somos el centro y que todo gira en alrededor nuestro.
El centro es Dios. Cada uno de nosotros somos por Él.

La espiritualidad nos ilumina el camino
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Mateo 5, 8

Imagen de Rene Magritte

viernes 9 de mayo de 2008

Defender Nuestros Propios Derechos

Respetando a los demás

Respetarse a sí mismo,
para respetar a los demás
.

Relato
Ayer tuve un inconveniente en el supermercado. Mientras pagaba, cuando me doy vuelta para buscar mi chango con la compra, veo sorprendida que no estaba más!
¿Qué pasó? Pues yo no entendía nada… no sabía si me lo habían robado o qué había sucedido. La cajera dice: “se lo habrá llevado Pedro…”, dudando.
Yo no sabía quién era Pedro, pero esperaba paradita y quieta en la caja, y no pensaba irme de allí sin la mercadería que acababa de comprar y pagar.
Como Pedro no llegaba y pasaba el tiempo, fue necesario que levante mi voz y pida por el encargado del lugar, para que por favor se haga cargo de la situación y resuelva el problema, que busque a Pedro y que me devuelvan mi mercadería.
Al rato regresa Pedro, y ahí me entero que Pedro era quien entrega la mercadería a domicilio, y se llevó –por error- mi carro, mezclando la mercadería con la de otra clienta del supermercado, porque dice así se lo pidió la cajera de al lado.
Hubo que reordenar toda la mercadería, para lo cual tuve que pedir nuevamente que el encargado se hiciera cargo de la situación.
Si bien todos podemos equivocarnos, si yo no levantaba firme mi voz y reclamaba al encargado del lugar, que estaba allí pero no se hacía cargo, nadie se ocupaba de devolverme mi mercadería.
Fue una situación donde hubo que hacer valer los propios derechos, sin agredir a los demás, pero con mucha firmeza y confianza en uno mismo.

Psicoeducación
Actuando con firmeza y respeto
Todos podemos equivocarnos, y Pedro también.
Lo cierto es que hay veces que tenemos que actuar de manera firme, si nuestros derechos no son respetados, o nuestras necesidades -reales- no son satisfechas.
En este caso uno puede aceptar el error, pero alguien tiene que hacerse cargo de la situación, para enmendarlo. Y esto es lo que no sucedía si yo no actuaba.

Expresando nuestras necesidades
Todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos y sentimos, y a defender nuestros propios derechos cuando estos no son respetados.
Esta conducta se llama “asertividad”.
Muchas personas no son asertivas por temor a no ser aceptadas.
Pero cuando evitamos decir lo que pensamos y sentimos, y defender nuestros derechos, con el tiempo, no solo se verá afectada nuestra propia estima sino también nuestros vínculos.

Aprendemos a ser asertivos
A veces esa conducta se confunde con agresividad.
Sin embargo, la asertividad es la conducta que respeta los propios derechos, como los de los demás; mientras que la agresividad viola los derechos de los demás.
La asertividad es una práctica que equilibra coraje y consideración.
Equilibra el coraje de auto afirmarse, y la consideración por el otro.

Poner límites y defender nuestros derechos
La asertividad es poder comunicar nuestras necesidades, sentimientos y opiniones con firmeza, claridad, honestidad; respetando a los demás tanto como a nosotros mismos. Significa saber poner límites y defender nuestros derechos, sin por eso avasallar los derechos de otras personas.

Equilibrando coraje y consideración
La asertividad afecta muchas áreas de nuestra vida.
Las personas asertivas resuelven sus necesidades y ayudan a los demás a alcanzar las suyas. Confían en ellos mismos y tienen personas en quien confiar, lo cual hace que su vida sea más saludable.

Aporta calidad a nuestra vida
La asertividad implica conocerse uno mismo, auto observarse y mucha práctica en la vida cotidiana. Pero el resultado vale la pena. Ayuda a fortalecer la confianza y comunicación, promoviendo un liderazgo positivo, hacia uno mismo y los demás.
Aprendiendo a ser asertivos dejamos de lado la dominación y el sometimiento, transformando nuestra conducta, promoviendo nuestro propio desarrollo y el de los demás.

Dejando de lado la dominación y el sometimiento
Si uno no actúa frente a una situación como la del relato, es una actitud pasiva e insana, porque no resuelve nuestra necesidad.
Si uno reacciona haciendo un escándalo, sería una actitud agresiva.
Comunicar con firmeza y respeto nuestra necesidad, es la actitud asertiva.
Porque resuelve nuestra necesidad, respetándonos, y respetando a los demás.

Síntesis
La conducta asertiva se funda en el respeto. El respeto a uno mismo y a los demás.
Nos permite defender los derechos propios, expresando lo que pensamos y sentimos de manera directa, clara y oportuna; y al mismo tiempo, respetando los derechos de los demás.
Es una habilidad que nos aleja de las limitaciones de la pasividad o la agresividad, permitiéndonos alcanzar una comunicación sana y efectiva.

Para reflexionar
"La manera de comunicarnos con los demás y con nosotros mismos, determina finalmente la calidad de nuestra vida."
Anthony Robbins

Trabajo Personal
1-Observa si tu conductas son asertivas, pasivas o agresivas.
2-¿Pides ayuda cuando la necesitas?
3-¿Eres capaz de decir "no" cuando no quieres algo?
4-¿Hablas con confianza, comunicando firmeza y cuidado por los demás?
5-¿Sabes expresar tu enojo o incomodidad de manera apropiada?
6-¿Haces preguntas cuando no entiendes?
7-¿Das tu opinión cuando piensas -o sientes- de manera diferente que los demás?
8-¿Miras a las personas a los ojos cuando hablas con ellas?
9-¿Te cuesta decir lo que piensas?
10-¿Aceptas habitualmente los pedidos de los demás, sólo por agradar?
11-¿Evitas desacordar con la gente?
12-¿Te sientes atacado cuando alguien tiene una opinión diferente de la tuya?
13-¿Tienes dificultades para aceptar críticas?

La espiritualidad nos ilumina el camino
El que camina con integridad, camina seguro.
Proverbios 10, 9.

jueves 8 de mayo de 2008

Hay dos clases de culpa

Una es real y la otra no lo es


"Hay un remedio para las culpas: reconocerlas."
Franz Grillparzer, 1791-1872. Dramaturgo austriaco.

Relato
Jimena tiene 31 años. Está casada hace 10 años con Daniel.
Desde que estaban de novios, tenían la costumbre de participar de un evento en el club para festejar el 1° de mayo. Y lo hacían con la mamá de Jimena, desde que ella quedó viuda. Desde entonces, ellos la pasaban a buscar, e iban juntos a la reunión.
Este año Daniel habló con Jimena y acordaron comenzar a festejar de otra manera.
Esta vez no le dirían a su madre de ir juntos, si no que irían ellos solos con sus dos hijos pequeños.
Por su parte, la mamá de Jimena, como no la llamaron el día anterior tal como lo hacen hace años, va a la casa del matrimonio y en un momento les dice:
-me siento tan sola… no sé con quién voy a ir mañana… estoy tan angustiada que siento un dolor fuerte en el pecho…
Obviamente esto le causó una fuerte sensación de culpa a Jimena, que ella puede ver gracias a que hace un tiempo ha comenzado un camino de auto observación y conocimiento de sí misma.
Lo cual le ayudó a transitar este sentimiento de culpa, sin quedarse pegada a él, ni dejar de amar a su madre, sabiendo que ella es así, porque a su vez, ha aprendido a vincularse de esa manera.

Psicoeducación
Hay ciertos mecanismos
Cuando comenzamos a transitar el camino del conocimiento de uno mismo, vamos viendo los mecanismos bajo los cuales hemos estado atrapados, en nuestra historia vincular.
En el caso del relato, Jimena ama a su madre, pero esto no significa que pueda ver sus mecanismos manipulativos.
Es decir, la manera que su madre intenta lograr su objetivo de ir con ellos a la reunión; sin tener en cuenta que ella y su marido quieren ir solos esta vez.

Que nos llevan a la culpa
Jimena aprendió a ver los mecanismos que la llevan a la culpa.
Y aprendió a discernir cuando la culpa es real, de cuando no lo es porque proviene de demandas manipulativas.
¿Cuándo sería una culpa real?
Si su madre se enfermara y ella no la auxiliara, y luego sintiera culpa por ello, entonces sí podemos decir que se trataría de una culpa real.
Y, ¿cuándo no lo es?
En el caso del relato. Porque está muy bien que ella y su marido decidan hacer algo diferente juntos, en familia, y solos. Está muy bien y es necesario para ellos.

Estos gestos son muy sutiles
Los pequeños gestos manipulativos son muy sutiles, y por ello, no son fáciles de ver. Menos aún cuando se trata de vínculos tan íntimos y antiguos.
No obstante, cuando comenzamos a transitar el camino del conocimiento de uno mismo, es necesario transitar por este trabajo arduo y bien cuesta arriba, pero que resulta muy liberador.
Lo importante es decidirse a hacerlo, con coraje, lucidez y junto con otro/os que nos guíen y acompañen; y que al no estar tan implicados en el vínculo, pueden ayudarnos a ver más allá.

Pero pueden ser des-cubiertos
Hay otros casos de manipulación vincular, donde la persona deja de hablarle al otro, y cuando se le pregunta, ¿te pasa algo?, el otro responde:
- “noooo, nadaaaa”. Sin embargo se siente un ambiente hostil, y entonces el otro comienza a sentir un sentimiento de culpa que lo arrebata.
Hay que aprender a detectar la manipulación y aprender a tolerar lo que esto nos provoca.
Si nos genera culpa, aprender a transitarla sabiendo que no es real, porque es provocada por un gesto manipulativo del otro, que lo hace de manera inconciente, porque así ha aprendido a vincularse también.
Necesitamos aprender a salir de estos hilos que nos tienen mal atados y nos impiden sentirnos libres y felices.

Lo importante es ver y ver-se
Lo importante es conectarse con el sentimiento, verse uno mismo, ver qué nos recorre por dentro, y luego comprender qué es lo que sucede realmente.
Mirarse uno mismo para salir de la culpa, sin juzgar al otro.
Ver lo que sucede, sabiendo que el otro está siendo lo mejor que puede en este momento, que en verdad no puede hacer otra cosa hoy.
Entonces, lo acepto así como es, sin querer modificar al otro, porque sé que nadie modifica a nadie, ni tampoco tiene derecho; no obstante me modifico yo mismo al ver qué hay detrás. Y, así, no quedo atrapado en la culpa insana.

Para no quedar atrapados en ellos
No quedo preso de los deseos o expectativas de los otros, sino que voy siendo yo mismo quien va tomando decisiones sobre qué es lo que necesito hacer y qué no.
Viene bien recordar que, aunque a todos nos pase, nadie vino a este mundo a cumplir con las expectativas de otros.
Entonces, vemos que hay una culpa real y otra que no lo es.
Cuando comenzamos a observar nuestros vínculos, vamos descubriendo que ambas se jueguen dentro de nosotros. Lo importante y esencial es comenzar a mirar con ojos nuevos nuestros vínculos, mirar al otro y mirarnos a nosotros mismos.

Discernir es la clave
Cuando la culpa es real, podemos hacer lo posible por encontrar una solución que cambie lo que afectamos. Sabiendo que fuimos lo mejor que pudimos, y que en ese momento no pudimos responder diferente. Nadie es perfecto. Creer que uno pudo ser diferente, es una soberbia encubierta. Somos lo mejor que podemos, con la información que tenemos en cada momento de nuestras vidas.
Y cuando nos hacen creer que somos culpables, pero no lo es, observamos nuestra culpa, concientes sabiendo que la causa es irreal.
Lo importante es acabar con las respuestas mecánicas, con el estímulo-respuesta, sin hacer conciente qué hay detrás de nuestras vivencias vinculares más íntimas.

Síntesis
Para aprender a discernir si nuestros sentimientos de culpa son reales o no, la tarea es aprender a darse cuenta, ver y ver-se en cada aquí y ahora de nuestros vínculos, con lo que nos sucede en el día a día.

Para reflexionar
Aprender a transitar la culpa, sin dejar que la culpa decida por nosotros.
Meditación
Cerramos los ojos y miramos nuestra vida.
Miramos a quien causamos daño.
No hay nadie que no se haya hecho culpable frente a alguien.
Todos los seres humanos se hacen culpables frente a otros.
Miramos a cada uno donde nos hicimos culpables y le decimos: por favor, vuelve a mí, ahora te tomo en mi alma con toda la culpa, con las consecuencias de la culpa para ti y para mí.
Y ahora junto contigo me muevo hacia algo que sirve a la Vida, a la vida de muchos, sea cual haya sido el precio para ti y para mí.
Y luego miramos por encima de nosotros y por encima de aquellos frente a los que nos hicimos culpables, miramos a Algo Grande en cuyas manos están TODOS con su destino, con todo lo que han hecho y con lo que sufrieron, tanto lo uno como lo otro.
Estamos al servicio de este movimiento y nos sintonizamos con ese movimiento que asiente a TODO TAL COMO ES, y luego de cada movimiento dice “Ahora está bien, ahora continúa, ahora el AMOR puede volver a estar y en ese movimiento permanecemos pequeños, humildes, y sin embargo con fuerza.
Bert Hellinger

miércoles 7 de mayo de 2008

Nuestro Camino Hacia la Madurez

Es un proceso que tiene sus etapas


La felicidad tiene algo que ver con la evolución interior. Cuanto más crecemos interiormente, más colmados nos sentimos.


Relato
Si observamos al apóstol Pedro, podemos ver su proceso de madurez, cómo transitó desde un Simón inmaduro, hacia un Simón Pedro un poco maduro y otro tanto no, y luego un Pedro maduro como roca firme.
Un ejemplo de un Pedro con palabras lúcidas es cuando Jesús le preguntó:
- “Quién dicen que soy yo”
Y Pedro le respondió:
-“Tu eres el hijo del Dios viviente.”
Por otro lado, tuvo respuestas inmaduras cuando estaban en el monte donde a Jesús sus ropas se hicieron blancas, fue transfigurado, y Pedro le dijo:
- “Señor hagamos una casita y quedémonos a vivir acá”
Y Jesús le contestó:
-¡No! ¿Cómo nos vamos a quedar a vivir acá?
Pedro escuchó las revelaciones y palabras amorosas de Jesús, como también, palabras muy duras. Como cuando Pedro le dijo a Jesús:
-“Señor no es necesario que vayas a la cruz”, y Jesús le respondió:
- “Apártate de mi Satanás”
Pedro, junto a los demás discípulos, vivió el poder de Jesús siendo testigo de sus milagros, y también vivió el doloroso momento en que Jesús fue golpeado y arrestado.
Vio a aquel que hacía milagros, sentir angustia y sudar sangre.
Entonces Pedro se derrumbó; y se durmió en Getsemaní porque no podía tolerar esto.
Y hasta lo negó tres veces.
Luego, se le apareció Jesús, lo restauró y lo convirtió en roca firme.

Psicoeducación
En el camino hacia la madurez
Así como Pedro, también somos nosotros.
En el camino hacia la madurez, vamos transitando etapas.
Desde la inmadurez de quien se enoja cuando la realidad no es como quisiera, pasamos hacia fases más maduras, que conviven con otras aún inmaduras, hasta llegar a ser una roca firme como Pedro, una persona madura, adulta, lúcida.
Claro que esto implica todo un proceso, con avances y retrocesos, que tenemos que transitar.

Jesús nos acompaña
Pero no estamos solos! Jesús nos prometió que Él nos enviaba el Espíritu Santo que nos dirá la verdad.
Él habita en nuestro interior. Y pasamos desde ser inconcientes de esta gracia Divina, pero vivirla como los niños, ha des-conectarnos de ella y luego comenzar el camino de búsqueda nuevamente. Aunque a veces no sabemos bien de qué, nuestro corazón, como nos dice San Agustín, está hecho para Dios y no descansa hasta encontrarse con Él.

Porque Él habita en nuestro interior
La madurez no es mágica. Es un trabajo interior de sanación y encuentro personal con Dios que habita en cada uno de nosotros.
Y esta sanación la hace a través del Espíritu Santo.
Todos tenemos en nuestro mundo interno, muy guardado, ciertos recuerdos que nos llenaron de dolor.
Y cuando hacemos contacto con ellos, nos surge la bronca, la rabia, el odio que está reprimido allí también.

Desde allí nos sana
Es allí donde Jesús nos sana. Esto tiene que salir afuera para ser sanado.
Necesitamos conectarnos nuevamente con estas emociones reprimidas, de manera conciente y despierta, para que Él las mire con su amor y las sane.
Solo Él lo puede hacer, pero nosotros tenemos que decirle:
-“si, Señor, quiero entrar a esas profundidades y ser liberado/a de esas ataduras”.

Cuando le decimos “si”
Entonces Él puede obrar solo cuando nosotros se lo permitimos, y nos abrimos a su amor infinito.
Así es como maduramos. Pedro primero fue Simón, inmaduro, luego Simón Pedro, un poco maduro y otro tanto no; y más tarde Pedro, maduro, la roca firme sobre la cual Jesús construyó su iglesia, y permanece a través de los siglos.
Simón se transformó en Pedro porque le dijo Sí a Dios, y Él obró.

Y transitamos resistencias
En este proceso hacia la madurez, pasamos por resistencias que son muy humanas, luego la vida con sus crisis y duelos nos va ablandando, modelando, y si nos aflojamos y entregamos a Dios, Él obra maravillas; crecemos, maduramos y damos frutos.
Jesús nos mostró esta parte humana cuando le dijo al padre: Saca de mi este cáliz, y luego nos enseñó cuál es el camino para ser una roca firme, cuando le dijo:
Que no se haga mi voluntad sino la tuya.

Él nos transforma en roca firme
Pedro transitó un proceso de transformación en las manos del Señor, hasta convertirse en roca firme.
Cuando transitamos por la escuela del dolor y maduramos, somos como una roca, indestructible, nadie la puede fracturar, porque sabemos concientemente que Dios, creador de los cielos y la tierra, nos habita en nuestro interior.
Ojala pronto nos transformemos en “Pedros”, piedras firmes al servicio del Amor.

Para reflexionar
Madurez es descubrir que Dios trabaja y habita en lo más profundo de nuestro corazón.

La espiritualidad nos ilumina el camino
El hombre espiritualmente maduro conoce la revelación con ojos interiores, se hace al estilo de Dios, a la lógica misteriosa de su presencia y acción”.
Padre Hilmar Miguel Zanello